Integrar el manejo sostenible de la tierra en las agendas políticas
para facilitar el acceso a oportunidades de financiación
que ayuden a mejorar los medios de sustento
En nuestro mundo ideal, la tierra es la máxima prioridad en las agendas de los responsables políticos, los gobiernos, los donantes, la sociedad civil y los inversores, quienes la toman siempre en consideración en todo aquello que hacen. Las prácticas de manejo sostenible de la tierra que adoptan y fomentan, contribuyen a la seguridad alimentaria y la prosperidad económica ya que conducen a la mejora de los medios de subsistencia de las generaciones presentes y futuras. Esto es así porque, cuando se tiene en cuenta la tierra como factor ineludible en todas las decisiones y discusiones sobre sectores importantes como la agricultura, la diversidad biológica, el cambio climático, la energía y el agua, se obtienen unos beneficios duraderos y de amplio alcance.
En la actualidad, el manejo sostenible de la tierra (MST) permanece al margen de las prioridades políticas nacionales y, como consecuencia, no recibe la atención ni el financiamiento que merece su potencial. Con el fin de aumentar los recursos financieros para la tierra:
- El MST debe convertirse en parte del día a día de todos los sectores relacionados con la tierra;
- Su papel debe integrarse en el núcleo de los marcos de desarrollo nacionales;
- Los países deben desarrollar una respuesta exhaustiva a los retos que supone la degradación de la tierra.
Integración
Este proceso de integración del MST en marcos de desarrollo más amplios, al que llamamos “integración” (mainstreaming), es fundamental para aumentar las inversiones, ya que, sin apoyo político del más alto nivel, la tierra continuará siendo un asunto marginal.
La Conferencia de las Partes (COP) de la CNULD ha señalado este enfoque transversal, largamente defendido y puesto en práctica por el MM, como el instrumento principal para mejorar la implementación de la CNULD.
El MM promueve y utiliza el mainstreaming para movilizar recursos financieros haciendo que entren en juego recursos instrumentales (marcos estratégicos e instrumentos políticos), recursos humanos (intereses particulares, organizaciones e instituciones) y recursos relativos al conocimiento y la información (construcción de capacidades).
Apropiación nacional, armonización y resultados
El MM está completamente de acuerdo en que, para aumentar los recursos financieros destinados a la tierra, los países mismos deben asumir el control absoluto y apropiarse del proceso.
Para ello resulta fundamental la implementación de los principios del programa de Eficacia de la Ayuda al Desarrollo, esto es, la Declaración de París (2005), el Plan de Acción de Accra (2008) y la Alianza de Busan (2011). La Declaración de París destacó los siguientes puntos:
- Apropiación: Los países socios deben ejercer una autoridad real sobre sus políticas y estrategias de desarrollo, así como coordinar acciones de desarrollo.
- Alineación: Los donantes deben basar todo su apoyo en las estrategias, las instituciones y los procedimientos nacionales de desarrollo de los países socios.
- Armonización: Las acciones de los donantes deben ser más armonizadas, transparentes y colectivamente eficaces.
- Gestión orientada a resultados: La administración de los recursos y la mejora de la toma de decisiones debe orientarse a los resultados de desarrollo.
- Responsabilidad Recíproca: Tanto donantes como socios son responsables de los resultados de desarrollo.






